Escuela de Buentrato, Semillas al viento

Puedo, quiero, merezco

Tres palabras que puedes decir como un mantra: Puedo, quiero y merezco.


¿Cuántas veces has tenido que oír que no puedes hacer esto o lo otro? Nos vemos condicionadas por el miedo de las demás personas y perdemos la capacidad de conectar con nuestro poder. Cuando hablamos de empoderamiento de las mujeres a través de los talleres, nos referimos a devolverles el poder de resolver por ellas mismas sus problemas, de acercarles las herramientas necesarias para su autosuficiencia. Quizás para que ninguna tenga que volver a oír “tú no puedes porque eres una chica…” Frases que nos han hecho daño en algún momento de nuestra vida y que ahora miramos con la vista puesta en el futuro, un futuro que es nuestro.

¿Qué quieres en tu vida? Parece una pregunta fácil, ¿verdad? Pues si lo crees, te invito a reflexionar sobre ella, a conectar con lo que realmente quieres por encima de todo y que sólo dependa de ti. Si obtienes una sola respuesta ya es suficiente. Estamos tan acostumbradas a ser y hacer para otrxs que olvidamos con frecuencia lo que queremos para nosotras mismas. Revisar esos sueños, ponerlos sobre la mesa, quitarles el polvo y dejarlos como nuevos es la misión de esta segunda palabra.

¿Cuántas veces te has encontrado a ti misma diciéndote que no mereces algo? Otra lacra de papá patriarcado es hacernos creer que nunca somos merecedoras de lo que tenemos. Esa figura de sumisión nos la comemos con patatas a cada momento y nos sorprendemos cuando conseguimos algo y parece que nos lo han regalado en lugar de haberlo logrado por mérito propio. Merecemos todo lo bueno que la vida pueda darnos porque nos la pasamos esforzándonos al máximo por ser vistas, reconocidas, queridas…

¿Sabes lo que es el timo? No me refiero a ningún engaño o treta, sino a la glándula que se encuentra en nuestro cuerpo y que es la encargada de velar por el bienestar del sistema nervioso entre otras cosas. Mira dónde se encuentra y ahora te cuento…


Justo entre las clavículas y debajo del huequito, ahí está el timo. La historia que ahora te cuento tiene que ver con la reprogramación positiva y porqué esta glándula tiene mucho que ver en ella.

Durante siglos se utilizaba justo ese sitio para los golpecitos famosos del “por mi culpa, por mi culpa…” ¿te suena? Efectivamente, si durante siglos millones de personas se daban golpes y se reprogramaban como culpables, ¿por qué no utilizarla de forma positiva con nosotras mismas?

Te invito a tomarte un minuto al día, sólo un minuto, para conectar con todo aquello que quieres, puedes y mereces y aplicar esos toques en el timo para impulsar esa energía y reprogramar tu cuerpo de forma saludable. ¿Aceptas el reto?

Puede ser algo concreto: Puedo conseguir ese trabajo, Quiero ser independiente, Merezco ser amada…pon el mensaje que tú quieras mientras suavemente das golpecitos en ese lugar. No es magia, pero funciona!

Es volver a reconectar con nuestros deseos, desde nuestro placer, el placer de disfrutar a tope de nuestra vida, de vivirla con plenitud y alegría: PUEDO, QUIERO, MEREZCO

Es la puerta de entrada al buentrato y a todas las ventajas que conlleva tratarnos y querernos como nadie va a hacerlo en nuestra vida.

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La brújula es el placer

“La brújula es el placer” Es una frase que se nos quedó grabada en el alma después del Máster en Autoconocimiento, sexualidad y relaciones humanas en Terapia de Reencuentro.
Una frase que resume hacia dónde debemos dirigirnos. Buscar el placer parece algo sencillo pero no lo es. No lo es porque nos han enseñado a huir de él, a que es malo, pecaminoso y eso nos desconecta de nuestro cuerpo y de nuestra mente.
El placer no sólo está en lo físico, también se encuentra en lo psíquico, en todas aquellas fantasías que elaboramos en nuestra cabeza y que se traducen finalmente en estímulos físicos.
Conocernos, explorarnos, reencontrarnos, preguntarnos qué nos gusta y qué no, dónde nos gusta y dónde no es coger esa brújula e ir viendo paso a paso a dónde nos lleva.
En nuestros talleres enseñamos cómo utilizarla, ponemos el mapa con nuestras herramientas pero tú pones el territorio. Escoges por dónde quieres empezar a conectar contigo misma y nosotras simplemente hacemos de guías en esa búsqueda.

Además el placer siempre se vincula con lo erótico y lo erótico nos lleva inmediatamente a lo sexual que vuelve a caer como una cascada en la genitalidad. Esta consecución no es siempre así. El placer se encuentra también en lo espiritual, en poder disfrutar de una buena tarde en compañía o a solas, en preparar y degustar una sabrosa comida, en contemplar una puesta de sol, en regalarnos una tarde de cuidados.

En lo sexual el placer también está en la globalidad: en saber mirarnos, en olernos, en degustarnos, en tocarnos, acariciarnos y no necesariamente en el coito.

El placer llevado al extremo puede ser un orgasmo, pero no es la meta, es el camino. Ese camino que puedes hacer con nosotras.

Sentirnos bien con nosotras mismas forma parte de ese placer y sólo desde esa conexión podemos dejarnos inundar por las sensaciones que lo despiertan.

Para ello nuestras propuestas están vinculadas pero puedes hacerlas por separado:
A través del taller de El Camino de la Transformación aprenderás a poner en orden todo aquello que tienes pendiente, a priorizar, a cerrar desde el buentrato, a elaborar duelos y a perdonar para seguir caminando por tu vida.
En el taller Vivir amando(nos) continuarás el camino revisándote a ti misma y a tus relaciones, cómo llegas a ellas, para qué llegas a ellas. Entenderemos que hay veces que las relaciones hacen daño y hay que saber despedirse a tiempo, desde el buentrato, sin rencores ni cosas pendientes que nos enganchen de nuevo a esa relación. Reencontrarás esa parte de ti misma que es tu propia esencia. Te abrirás a conocer la sexualidad en todo su significado para poder conectar también con ese centro de poder.
Ambos talleres los facilitamos trimestralmente a lo largo de todo el año con tres modalidades distintas de ejecución y pago. Tienes toda la información en la pestaña Escuela de Buentrato.
Te esperamos con la brújula y el mapa. Te animas a explorar tu territorio?

Talleres online

Gestión de crisis y duelos

Ya tenemos programado nuestro próximo taller online para la gestión de crisis y duelos.

¿Qué son las crisis? ¿Por qué no soy capaz de salir de ellas? ¿Por qué me cuesta tanto cerrar un duelo?

A lo largo de doce sesiones de dos horas de duración iremos transitando los laberintos en los que nos mete la vida, identificando lo que vive dentro de ellos y buscando herramientas para salir fortalecidas del camino.

El taller tendrá lugar del 7 de Abril al 23 de Junio, los miércoles de 18:30-20:30h. en grupo reducido para favorecer el compartir y el buen trabajo presencial.

A través de ejercicios vivenciales viajaremos a lo más hondo de nuestra historia para ir rescatando todo aquello que quedó abierto de algún modo y que nos conecta ahora con las crisis actuales.

Aprenderemos a atravesar los duelos dándoles espacio, gestionando las emociones, escuchándolas y viendo en cada paso nuestras necesidades.

Todo ello en un espacio de confianza, respeto y buentrato, además de secreto grupal, en el que te sentirás acogida y acompañada, tanto por el grupo como por las facilitadoras.

Este taller tiene un aula virtual de apoyo donde iremos colgando los resúmenes de lo trabajado así como material que pueda ser interesante para el desarrollo del taller.

Para más información e inscripciones puedes enviarnos un correo a semillasdebuentrato@gmail.com

Cierre de inscripciones el 1 de Abril de 2021

Precio del taller 90 euros.

Te esperamos!

Escuela de Buentrato, Talleres online

Vídeo presentación: El Camino de la Transformación

Si te perdiste nuestra presentación del taller El Camino de la Transformación en directo estás de suerte! la hemos subido a Youtube y ya la puedes ver a tu ritmo y disfrutar de la bonita dinámica que hicimos.

Además en los próximos días vamos a tratar de subtitular el vídeo por si te apetece acercarte al taller y tienes alguna discapacidad auditiva.

El martes 30 de Junio acaba el precio promocional de 160 euros, así que no te lo pienses!

Recuerda que el taller tiene plazas limitadas!

Te esperamos con el corazón abierto

Escuela de Buentrato, Talleres

Fertilidad Consciente

En colaboración con Las Tres Ridículas, lanzamos nuestro primer encuentro on line para crear un Círculo de Mujeres para la Fertilidad.

Está dirigido a mujeres que están en búsqueda de maternidad y pasando o pensando en el proceso de la fertilidad.

  • Si empiezas a plantearte ser madre
  • Si llevas tiempo intentándolo y no lo consigues
  • Si has decidido optar por la reproducción asistida
  • Si además atraviesas un duelo perinatal
  • Si estás vivenciando otra situación relacionada

Imagina un lugar donde poder sentirte acompañada desde el respeto y la horizontalidad, donde crear juntas un espacio de encuentro y buentrato y en el que generar una red de apoyo mutuo donde nutrirnos de las experiencias de las demás.

El Círculo de Mujeres se llevará a cabo en un grupo reducido y de forma gratuita el próximo día 30 de Abril de 2020 a las 20:00 horas, y para apuntarte y acceder al taller, sólo tienes que inscribirte en:

info@lastresridiculas.com

O bien mandando un mensaje de Whatsapp a Patricia: 622 045 881

Te esperamos con el corazón abierto ❤

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Del “Amordarse” al Amor darse

Este sábado tuvimos taller y fue estupendo.

El título elegido: Del “amordarse” al amor darse, haciendo un juego de palabras que utiliza Pilar Aguilar cuando habla de cómo las mujeres nos amordamos (ella es jienense y lo pronuncia así) a las relaciones dejando atrás lo que queremos.

En este marco comenzamos la mañana conectando con las veces que hemos dejado de lado cosas que nos importaban cediendo frente a las demás personas. Renuncias que en algunos casos se quedan enquistadas y nos generan frustración y malas relaciones.

Históricamente las mujeres tenemos un rol de cuidado y sumisión en la pareja, un rol que viene marcado y dado por la sociedad, un mandato que circula por nuestras venas a la misma velocidad que la sangre.

Nos han contado que hay que aguantar, que hay que dar placer, que hay que postergar nuestros sueños por la armonía de la pareja o para satisfacción de otras personas, y de esa forma sólo caemos en el servilismo. De esta manera y a lo largo de la historia hemos renunciado a estudiar para casarnos, a trabajar por ser madres, a tener pareja por cuidar de nuestros padres…y un suma y sigue con variables para todos los gustos.

Nos sobrecargamos con demandas ajenas porque, total, ¿qué nos cuesta? Pues está claro que sí nos cuesta, que renunciar y ceder nos pasan factura. Naturalizar esos mandatos simplemente porque nos han contado que forman parte de nuestra condición femenina es situarnos en la renuncia a nuestras propias vidas, a nuestros propios sueños.

Se nos ha vendido tanto la idea de que sin una pareja no somos nada, que en ocasiones cuando la encontramos o cuando la tenemos vivimos en una eterna lucha por no perderla y en esa lucha, a veces unilateral, nos erigimos como centro de todo lo que pasa en ella y nos sacrificamos hasta el límite anteponiendo casi siempre sus deseos a los nuestros.

¿Cuándo fue la última vez que pensaste en lo que tú quieres? ¿En si te apetece realmente ese plan que te está proponiendo? ¿En tus planes a futuro?

En esa idea que nos venden, el papel de regalo es el amor romántico, del que tanto se habla, ese que nos enseña a estar disponibles, a ser buenas esposas, a dejarlo todo por amor, al todo vale!

Y no vale todo!

Empezamos a amoldarnos a situaciones que nos parece que no son graves y finalmente podemos acabar en relaciones tóxicas o violentas. Este proceso se ve estupendamente a través de la dinámica de la telaraña del abuso, de Trinidad Soria López, en la que podemos ver como, paso a paso, se puede entrar en una relación dañina. Ella lo marca en siete pasos:

  • Degradación: insultos, críticas, descalificaciones, ridiculización, sabotaje, humillación…
  • Cosificación: Ignorar su presencia, negarle la palabra, invadir espacios, imponer relaciones sexuales, exigir cómo debe ir vestida, peinada, dar órdenes, exigir obediencia, tomar decisiones unilaterales.
  • Intimidación: Amenazas, agresiones físicas, agresiones sexuales, violaciones, gestos o miradas amenazantes, gritos, acoso telefónico, vigilancia, crear desorden, conducción temeraria
  • Privación: controlar o restringir salidas u horarios, decidir qué puede o no hacer, dejarla al margen en salidas sociales, prohibición de relaciones familiares, retención en el hogar, ocultar información económica, denegar el acceso a bienes comunes, poca asignación económica, rendimiento de cuentas, endeudamiento sin su conocimiento.
  • Sobrecarga de responsabilidades: actuar como si fuera el dueño de la casa, tratarla como si tuviera que estar a su servicio, revisión de las tareas domésticas, imponer tiempos y espacios, no participar en tareas, culparla de los problemas familiares
  • Distorsión de la realidad (luz de gas): Utilizar argumentos contradictorios, usar la ilusión de alternativas, lenguaje vago y confuso, tergiversar acuerdos, elogiar-humillar, imagen social opuesta a la que tiene en casa, olvido de promesas, engaños, mentiras, cambiar objetos deliberadamente, manipular el estado físico.
  • Estrategias defensivas: Restar importancia a los hechos, argumentar a su favor, racionalizar lo que hace desde la lógica, desviar los problemas, negar la violencia, olvidar lo ocurrido, chantaje emocional.

Y es que nos han vendido el amor romántico como la salvación, nos han contado que siempre habrá un príncipe que nos dé la mano, nos suba al caballo y nos salve de la bruja y lo único que hemos conseguido ahora es llega a demonizar el amor, a confundir el amor en toda su extensión a ese tipo de amor y además a dejar de lado toda su parte romántica, metiéndola en el mismo paquete, y de esa forma parece que todo aquello que suena a sensible o bonito ahora no se puede hacer… ¿por qué no preparar algo bonito para tu pareja? para volver a conectar, para relajaros, para daros placer…eso no está reñido con nada. Tú decides!

Darnos cuenta de dónde cedemos en nuestras relaciones y a dónde nos lleva nos puede dar pistas para aprender a negociar en ella, para aprender a poner límites, pero antes que nada, para escucharnos y saber qué es lo que realmente queremos nosotras.

A medida que cedemos vamos perdiendo nuestra propia esencia, nos vamos diluyendo, nos vamos “amordando“, cuando lo que necesitamos es darnos amor para salir de esa tesitura.

Para empezar a darnos amor tenemos que empezar a conectar con todo aquello que siempre nos ha gustado hacer, debemos empezar a construirnos de nuevo desde el buentrato, dar luz a nuestras sombras, negociar y renegociar cada día de nuestra vida, tanto con nosotras mismas como con quienes nos rodean en nuestro cotidiano y para ello debemos también buscar entre nuestras habilidades y fortalezas.

Conocer nuestras habilidades y fortalezas nos dará una pista de con qué herramientas contamos a la hora de negociar y además también nos dará la pista de dónde nos cuesta más poner límites.

El único camino para amarnos es conocernos y cuanto mejor lo hagamos, mejor nos amaremos.

Semillas al viento

La importancia del perdón

Perdonar es liberarnos de una carga para poder volar libres.

Aunque perdón es una palabra de origen latino: per donare (dar con intensidad) no aparece como tal en los textos hasta llegar a la Torá en la que en uno de los capítulos del Génesis aparece narrado como hecho, aún sin palabra que lo defina (Gen-37-47)

Históricamente el perdón no es algo natural, al contrario, era más fácil encontrar venganza en una ofensa que el perdón (véanse las culturas paganas. la Ley del Talión…). A partir del judaísmo y más tarde del cristianismo aparece como la consecución de admitir una culpa, arrepentirse y pedir perdón por ello.

También debemos diferenciar el perdón que damos y el que recibimos. En cuanto al primero, nadie puede obligarte a perdonar una ofensa, es una decisión personal que normalmente, y como ya he dicho, va en contra de los sentimientos de rabia que suelen acompañarnos. Pero acercarnos al perdón hace que nos transformemos y nos alivia la carga negativa que es inherente al rencor. Perdonar es aprendizaje y por tanto resiliencia. Para conceder el perdón atravesamos varias fases:

  • Confrontar la rabia interior, la vergüenza, la herida.
  • Reconocer la fuente de la herida y por qué nos hace tanto daño, qué sentimientos escondemos tras el dolor.
  • Elegir perdonar. Esa es la opción, aunque haya base para la venganza o la ira, escoger perdonar nos va a hacer bien tanto física como psicológicamente.
  • Buscar una nueva forma de ver a la persona que nos ha infringido la ofensa. No justificar el acto, pero sí perdonar a la persona.

Cuando el perdón es algo que pedimos la forma de hacerlo nos resulta más fácil, de hecho lo utilizamos como fórmula habitual cada día cuando tropezamos con alguien, cuando pisamos a alguien…Pero, ¿qué hay cuando debemos pedirlo por algo que realmente hemos hecho mal, por alguna injusticia o algo grave? En este caso el quiz de la cuestión está en saber reconocer la culpa, y también tienen unas fases:

  • Admisión de la culpa
  • Confesión
  • Cambio de conducta

El perdón tiene también varias expresiones para ser pedido, por que hay veces que la persona ya no está, ha fallecido, otras veces puede encontrarse lejos y no podemos hablar directamente con ella…En cualquier caso podemos utilizar cualquiera de estas fórmulas:

  • Disculparse cara a cara. Reconocer la verdad. De esta forma descargamos nuestro dolor. Eso no significa que la relación vaya a seguir como si nada. Debemos dar un tiempo a que la otra persona integre nuestras disculpas. No tener expectativas y hacerlo de corazón es el mejor consejo. Por supuesto no podemos nunca imponer nuestra necesidad de perdón.
  • Escribir. Puede ser una carta corta o larga, y no tiene que llegar a la persona destinataria, nos puede servir como ejercicio de perdón al volcar nuestras necesidades en ella. También podemos escribir nuestras disculpas para clarificar lo ocurrido y que realmente lleguen a esa persona.
  • Visualización. Podemos también visualizar el perdón. Es algo más complicado si no tienes la costumbre de hacer este tipo de ejercicios, pero si sueles practicarlos, el relajarse y concentrarse en pedir perdón es liberador.
  • Confesión. No se trata del tipo de confesión religiosa a través de un confesionario, aunque si te va bien así, puedes intentarlo. Se trata de que algunas veces cargamos con secretos que nos pesan hasta clavarnos en el suelo y necesitamos irnos de este mundo ligeros, así que también viene bien aclarar y confesar algunas cosas antes de que sea más tarde.

Y luego está la cuestión de perdonarnos a nosotras mismas, como personas. Perdonar todo aquello que tenemos pendiente y que sigue llenando nuestras mochilas y no dejando sitio para otras cosas. Vamos acumulando heridas y llega un momento en que hay que revisarlas, algunas habrán cicatrizado más o menos bien, otras estarán casi secas y otras seguirán abiertas.

Lo interesante es mirar cada una de esas heridas y ver su importancia. En muchas de ellas veremos que la cosa no es tan grave, que cuando pasó lo que pasó, no pudimos hacer otra cosa, no teníamos más herramientas y que ahora soy otra persona, que me miro con otros ojos, y que para continuar, necesito perdonarme.

Si no soy capaz de perdonarme a mí misma, no puedo pretender perdonar a nadie.

El perdón adopta muchas formas, colores, olores…lo importante es que encuentres la tuya, te perdones y perdones.

Y después a volar!